Cómo empezó todo
Daniel viene del paisajismo de proyecto: doce años en un estudio grande de Madrid, dirigiendo jardines de hoteles y centros corporativos. Marta venía de la obra: aparejadora con experiencia en reformas de chalets en la zona oeste. Nos conocimos en una obra en La Finca y descubrimos que pensábamos lo mismo de los problemas habituales del oficio: el divorcio entre el plano y la ejecución, los presupuestos que se abren a mitad de obra, los jardines que un año después están desfigurados porque nadie ha dado las instrucciones de mantenimiento.
Montamos Hoja y Piedra para resolver esos tres problemas a la vez. En 2014 entregamos cuatro jardines. En 2025 vamos a entregar veintidós, y seguimos diciendo que no a clientes cuando vemos que la fecha no entra en el calendario.
Cómo trabajamos
Hay tres reglas que no negociamos:
- El proyecto manda. Lo que firmamos en la fase de diseño es lo que se ejecuta en obra y lo que se factura al final.
- Nada se subcontrata sin nombre y apellidos. Si trabaja para nosotros un electricista, un piscinero o un fontanero, va con su nombre en el dossier y responde con nosotros si algo falla.
- El mantenimiento del primer año entra en el precio. Porque un jardín no se entrega: se asienta a lo largo de doce meses, y eso lo tenemos que garantizar nosotros.
Eso es lo que nos diferencia. No es magia ni es marketing: es no separar lo que en otros estudios se reparte entre cuatro empresas.